Puntos clave
- El texto es muy breve. La Biblia nombra a los nefilim solo en Génesis 6:4 y Números 13:33, y no explica quiénes eran. Todo lo demás son interpretaciones posteriores.
- La palabra admite dos lecturas. “Los caídos” (de nafal, “caer”) y “gigantes” (como la tradujeron la Septuaginta y la Vulgata). Los especialistas no han llegado a un acuerdo.
- “Nefilim” no significa “ángeles caídos” por sí sola. La idea de ángeles que bajaron a la tierra viene de textos judíos posteriores, como 1 Enoc y el Libro de los Jubileos.
- Hay tres grandes lecturas de los “hijos de Dios”. Ángeles, descendientes de Set o gobernantes humanos. Cada una tiene defensores serios en el judaísmo y en el cristianismo, católico y protestante.
- Las Biblias en español dicen “gigantes”. La Reina-Valera 1960 y la Biblia de las Américas usan “gigantes”. Otras, como la NVI y la NTV, muestran el término hebreo en una nota o lo adaptan como “nefilitas”.
- Nefilim y anunnaki no son lo mismo. Los anunnaki son dioses mesopotámicos. Identificarlos con los nefilim es una propuesta moderna de Zecharia Sitchin que la academia rechaza.
- América también tuvo sus gigantes. Los nahuas hablaban de los quinametzin, y los frailes del siglo XVI los relacionaron con los gigantes bíblicos al ver huesos enormes que eran fósiles.
- Puedes leerlos como símbolo. El pasaje invita a pensar en el poder sin conciencia, en los límites entre lo humano y lo sagrado y en lo que haces con tu propia fuerza.
Los nefilim de un vistazo
| Dato | Respuesta breve |
|---|---|
| ¿Qué son los nefilim? | Figuras de la Biblia hebrea ligadas a los “hijos de Dios” y las “hijas de los hombres” (Génesis 6:4) y, más tarde, a los habitantes de Canaán (Números 13:33). |
| ¿Dónde aparecen? | Génesis 6:4 y Números 13:33. Ezequiel 32:27 es ambiguo y se discute si los menciona. |
| ¿Qué significa la palabra? | Incierto: “los caídos” o “los que hacen caer” (de nafal), o “gigantes” (Septuaginta y Vulgata). |
| ¿Cómo la traducen las Biblias en español? | Casi siempre “gigantes”. La NTV dice “gigantes nefilitas” en Génesis 6:4. |
| ¿Eran ángeles? | Depende de la tradición. 1 Enoc los hace hijos de ángeles. Muchos rabinos y teólogos cristianos los entendieron como humanos. |
| ¿Qué libro los desarrolla más? | 1 Enoc (Libro de los Vigilantes) y el Libro de los Gigantes, de los Manuscritos del Mar Muerto. |
| ¿Son los anunnaki? | No según la investigación académica. Es una teoría moderna popularizada por Zecharia Sitchin desde 1976. |
| ¿Hay pruebas de gigantes bíblicos? | No. Los supuestos esqueletos gigantes son fraudes, errores o fósiles de animales. |
¿Quiénes son los nefilim?
Los nefilim son unas figuras de la Biblia hebrea que aparecen en dos pasajes, Génesis 6:4 y Números 13:33. En el primero viven en la tierra antes del diluvio y se asocian con la unión entre los “hijos de Dios” y las “hijas de los hombres”. En el segundo, diez de los doce exploradores enviados a Canaán dicen haber visto allí a los descendientes de Anac y los llaman nefilim. La Biblia no da más datos: no cuenta cómo eran, de dónde venían ni qué fue de ellos.
Esa brevedad explica por qué el tema fascina desde hace más de dos mil años. Los autores judíos de los últimos siglos antes de nuestra era escribieron historias de ángeles rebeldes. Los rabinos medievales, en su mayoría, prefirieron una lectura humana. Los frailes que llegaron a México en el siglo XVI creyeron reconocer a los gigantes bíblicos en los huesos que se desenterraban. Y desde el siglo XX algunos autores proponen que fueron seres venidos de otros mundos.
Esta guía separa tres planos que en internet suelen mezclarse: lo que dice la Biblia, lo que dicen las tradiciones que la interpretaron (judía, católica, protestante y otras) y lo que proponen teorías modernas, como la de los antiguos astronautas, que son propuestas contemporáneas y no datos históricos.
Cómo se escribe: nefilim, nephilim, nefilitas
En español la forma más común es “nefilim”, la que usa la Wikipedia en español. La grafía nephilim viene del inglés, y como buena parte del contenido de internet se publica así, también verás “nephilim” en español. La NVI y la NTV usan “nefilitas”. La terminación -im marca el plural masculino hebreo, por eso se dice “los nefilim” y no “los nefilims”.
¿Qué dice Génesis 6:1-4?
Génesis 6:1-4 cuenta que, cuando los seres humanos se multiplicaron sobre la tierra, los “hijos de Dios” vieron que las “hijas de los hombres” eran hermosas y tomaron mujeres entre ellas. Luego menciona a los nefilim y a unos “valientes” famosos. Son solo cuatro versículos, justo antes del relato del diluvio, y están entre los más discutidos de la Biblia.
La Reina-Valera 1909 dice en el versículo 2: “Viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomáronse mujeres, escogiendo entre todas”. En el versículo 3, la Biblia de las Américas (LBLA) pone en boca de Dios: “No contenderá mi Espíritu para siempre con el hombre, porque ciertamente él es carne. Serán, pues, sus días ciento veinte años”. Y el versículo 4, el de los nefilim, dice en la Reina-Valera 1960: “Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre”. La LBLA añade una nota en la palabra “gigantes”: “Heb., nefilim”. El hebreo no dice “gigantes”, dice nefilim.
Tres dificultades del pasaje
- No dice quiénes son los “hijos de Dios”. La expresión hebrea (bene ha-elohim) aparece también en Job 1:6, Job 2:1 y Job 38:7, donde suele entenderse como seres celestiales, pero el Génesis no lo aclara aquí.
- No dice que los nefilim sean hijos de esa unión. Los nefilim ya estaban en la tierra “en aquellos días, y también después”. Wikipedia recoge que algunos estudiosos, como Richard Hess y P. W. Coxon, los leen como la descendencia, mientras otros los consideran un grupo aparte. Quienes sí nacen de la unión son los “valientes” (en hebreo, gibborim), que la LBLA traduce como “héroes”.
- No explica el castigo. El texto limita los días del ser humano a ciento veinte años y el relato siguiente habla de la maldad que llevó al diluvio, pero no conecta de forma explícita a los nefilim con esa maldad. Esa conexión la hicieron textos posteriores.
El pasaje parece un resumen de una tradición más antigua que el autor daba por conocida. Los lectores modernos tenemos solo el resumen.
¿Qué significa nefilim: caídos o gigantes?
El significado de nefilim es incierto. Las dos propuestas principales son “los caídos” o “los que hacen caer”, si se deriva del verbo hebreo nafal (“caer”), y “gigantes”, como lo tradujeron la Septuaginta griega y la Vulgata latina. El léxico hebreo de Brown, Driver y Briggs (1908) calificó todas las etimologías propuestas de “muy precarias”, según recoge Wikipedia.
La lectura “los caídos”
La Wikipedia en español explica que el término “probablemente significa ‘los que hacen caer’ o ‘los caídos'”. Con ese sentido, los nefilim podrían ser quienes se abalanzan con violencia sobre otros, quienes caen en combate o quienes derriban a los demás. Ya en la antigüedad no había acuerdo: según Wikipedia, Símaco tradujo algo así como “los violentos” y la versión de Aquila se lee como “los caídos” o “los que se lanzan sobre sus enemigos”. Lo que sí es reciente es la idea de que “caídos” quiera decir automáticamente “ángeles caídos”. La palabra nefilim, por sí sola, no menciona ángeles.
La lectura “gigantes”
La Septuaginta, la antigua traducción griega de la Biblia hebrea, traduce nefilim como gigantes. La Vulgata latina, del siglo IV, hace lo mismo en Génesis 6:4. Bible Hub muestra juntos el hebreo ha-nefilim, el griego gigantes y el latín gigantes. Esa decisión pesó mucho: de ahí pasó a las lenguas europeas, incluido el español. La Wikipedia en español sugiere que los traductores pudieron escoger una palabra con peso para sus lectores helenísticos, porque nefilim y gigantes griegos eran figuras ligadas al caos y al inframundo. En Ezequiel 32:22-27, en cambio, la Septuaginta usa una palabra que significa más estrictamente “caídos”.
Otras propuestas
Michael S. Heiser, biblista citado en un artículo de Catholic Answers, sostiene que nefilim no puede significar “caídos” por razones gramaticales y que sería un préstamo del arameo con el sentido de “gigantes”. Es una posición respetada pero no unánime. Nahmánides y Abravanel, rabinos medievales, propusieron que se llamaron nefilim porque “cayeron” por debajo de sus padres en tamaño y moral, según la Enciclopedia Judaica. Y Rashi hace un juego de palabras con la raíz que la traducción de Sefaria recoge así: se les llamó nefilim porque cayeron y provocaron la caída del mundo.
Los gigantes de Canaán: Números 13:33
En Números 13:33, diez de los doce exploradores que Moisés envió a Canaán informan que vieron allí a los nefilim, descendientes de Anac, y que junto a ellos se sentían como langostas. Es el segundo y último pasaje que nombra a los nefilim, y aquí el contexto no es mitológico sino militar: un informe de reconocimiento antes de entrar a la Tierra Prometida.

La Reina-Valera 1960 dice: “También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas”. La Nueva Traducción Viviente prefiere otra imagen: “Hasta había gigantes, los descendientes de Anac. ¡Al lado de ellos nos sentíamos como saltamontes y así nos miraban ellos!”. Hoy “langosta” puede confundir, porque también es el crustáceo. En México, los saltamontes son los chapulines.
Anaquitas, refaítas y otros pueblos “grandes”
Los “hijos de Anac” son los anaquitas. Según la Wikipedia en español, la tradición los presenta como descendientes de Anac, cuyos hijos fueron jefes de clanes, y cuenta que Caleb los venció. Los refaítas son otra tribu de Canaán, y de Goliat se dice que era refaíta. Deuteronomio 3:11 habla de Og, rey de Basán: en la Reina-Valera 1909, “sólo Og rey de Basán había quedado de los gigantes que quedaron”, y su cama de hierro medía “nueve codos”. La Septuaginta llama “gigantes” a varios de estos pueblos (anaquitas, refaítas, emitas, zomzomeos), así que en la tradición griega todos terminaron en la misma categoría, mientras el hebreo distingue nombres.
¿Cuánto medía Goliat?
El caso de Goliat muestra cómo pudo crecer una tradición. En el texto hebreo masorético mide “seis codos y un palmo”, unos 2.97 metros. Pero la Septuaginta y los manuscritos de Samuel del Mar Muerto dicen “cuatro codos y un palmo”, unos 2.06 metros, según Wikipedia. Muchos estudiosos piensan que la cifra mayor se produjo al copiar el texto. Incluso la altura del gigante más famoso de la Biblia es una cuestión de crítica textual. Y sobre Números 13, la Wikipedia en español observa que en la Biblia solo un informe deliberadamente exagerado, el de los exploradores asustados, compara a los habitantes de Canaán con los nefilim. Para ese artículo, los anaquitas y los nefilim de Génesis serían grupos distintos.
¿Quiénes eran los hijos de Dios? Tres lecturas
Hay tres respuestas principales: seres celestiales (ángeles), descendientes de Set o gobernantes humanos. Cada una tiene una larga historia y defensores serios, y ninguna es “la oficial” para todos los creyentes.
| Lectura | Quiénes serían | Quiénes la defienden | Dificultad señalada |
|---|---|---|---|
| Angélica | Seres celestiales que se unieron a mujeres | 1 Enoc, Jubileos, Manuscritos del Mar Muerto, Flavio Josefo | Mateo 22:29-30 dice que los ángeles no se casan |
| Setita | Descendientes de Set que se unieron a mujeres de la línea de Caín | Autores desde el siglo II d. C.: Julio Africano, Orígenes, Agustín; luego Calvino | En el Antiguo Testamento “hijos de Dios” no designa claramente a humanos |
| Gobernantes | Reyes o nobles que tomaron mujeres a su antojo | Targum Onkelos, Símaco, comentaristas medievales | Los judíos no llamaban “hijos de Dios” a sus gobernantes |
La lectura angélica, la más antigua
Según Wikipedia, hacia los últimos siglos antes de nuestra era los judíos entendían por lo general a estos seres como ángeles, como muestran 1 Enoc, el Libro de los Jubileos, el Apócrifo del Génesis y Flavio Josefo. Hay una pista textual: en Job, los “hijos de Dios” son seres celestiales que se presentan ante Dios, y algunos manuscritos griegos de Génesis 6 dicen “ángeles de Dios”. San Agustín, en La ciudad de Dios (XV, 23), conocía ambas variantes.
Algunos lectores relacionan con esta tradición pasajes del Nuevo Testamento. Judas 6 habla de ángeles “que no conservaron su señorío original, sino que abandonaron su morada legítima” y que están guardados “en prisiones eternas, bajo tinieblas para el juicio del gran día” (LBLA). Otros sostienen que habla de la rebelión angélica en general y no de Génesis 6.
La lectura setita
La Wikipedia en español la describe como la interpretación moderna más común y la asocia con Agustín, que moldeó la tradición católica. Los “hijos de Dios” serían los descendientes piadosos de Set que se mezclaron con la línea de Caín. Britannica recuerda que la sostuvieron Padres de la Iglesia y muchos teólogos judíos. Se objeta que “hijos de Dios” no designa claramente a humanos en otros pasajes y que no explica por qué la descendencia serían “gigantes”. Quienes la defienden responden que el tamaño puede ser una exageración literaria.
La lectura de los gobernantes
Esta lectura entiende a los “hijos de Dios” como reyes o nobles, en un Oriente Próximo donde los gobernantes se presentaban como hijos de los dioses. Según Wikipedia, el Targum Onkelos y Símaco leen “hijos de los gobernantes”, y el Targum Neofiti “hijos de los jueces”. El pecado sería el abuso de poder. Ninguna de las tres cierra el asunto: son mapas distintos del mismo territorio.
Cómo leyeron a los nefilim las tradiciones judías
La tradición judía no tiene una sola lectura. La Enciclopedia Judaica señala que el relato de ángeles caídos que engendran gigantes aparece en textos del Segundo Templo como 1 Enoc y Jubileos, pero no en el Talmud, y que fue aparentemente rechazado por considerarse incompatible con el monoteísmo judío.
- Lectura aristocrática. El Targum y el midrash Génesis Rabá 26:5 entienden a los hijos de Dios como jóvenes nobles que se casaron con hijas de gente común.
- Rechazo de la lectura angélica. Según Wikipedia, el rabino Shimón bar Yojái (Génesis Rabá 26:7) habría maldecido a quienes traducían “hijos de Dios” de esa manera.
- Comentaristas medievales. Saadia, Rashi y Maimónides trataron a estas figuras como humanas.
- Voces que conservaron el mito. El Targum palestino traduce Génesis 6:4 con Shamhazzai y Uzziel “cayendo del cielo”. Un midrash tardío y el Zohar (1:58a) siguen esa línea.
El Zohar es una obra mística medieval, y lo que dice es una voz dentro de la tradición, no el consenso rabínico. La riqueza del judaísmo está en que conserva la lectura racional y la mítica sin exigirte que elijas una.
Cómo los han leído los cristianos
Entre los cristianos conviven lecturas muy distintas. Los primeros siglos conocieron la lectura angélica. A partir del siglo II d. C. se extendió la setita, que desde Agustín fue dominante en gran parte de la tradición católica. Hoy hay posiciones diversas dentro de las mismas iglesias, así que conviene no generalizar sobre “lo que cree el cristianismo”.
Perspectivas católicas
La Wikipedia en español recoge varios ejemplos de obras católicas en español. La Biblia de Jünemann habla de “semiángeles” caídos. El libro del Pueblo de Dios lo lee como una ilustración mítica de la corrupción creciente de la humanidad, y La Biblia de Nuestro Pueblo lo relaciona con la prostitución sagrada y los abusos de los reyes. En 2025, un artículo de Catholic Answers firmado por Jimmy Akin concluyó que la evidencia apunta a seres humanos de gran tamaño, aunque reconoció que Génesis 6 deja varias preguntas abiertas.
Perspectivas protestantes y de otras comunidades
Juan Calvino defendió la lectura setita, según Wikipedia. Entre las Biblias en español, según el mismo artículo, la nota de la Reina-Valera 1995 enumera varias interpretaciones, la LBLA se inclina por la setita y Dios Habla Hoy sigue la tradición angélica. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días entiende a los hijos de Dios como descendientes justos de Noé, y los testigos de Jehová sostienen que los nefilim fueron híbridos violentos de ángeles y mujeres. Las Iglesias ortodoxas etíope y eritrea conservan 1 Enoc en su canon. Respetar estas diferencias es parte de abordar el tema con honestidad.
Los Vigilantes, el Libro de Enoc y el Libro de los Gigantes
El texto antiguo que más desarrolla la historia es el Libro de los Vigilantes, primera parte de 1 Enoc (capítulos 6 a 36), que presenta a los nefilim como hijos de ángeles rebeldes llamados Vigilantes. No pertenece al canon judío ni al de la mayoría de las Biblias cristianas, pero fue muy leído en el judaísmo del Segundo Templo y la Carta de Judas parece citarlo. La historia completa del libro es el tema de nuestra guía sobre el Libro de Enoc.

Según Wikipedia, unos doscientos Vigilantes descienden al monte Hermón, Semyaza (o Shemihazah) es su jefe y Azazel enseña a los humanos a fabricar armas. Sus hijos, los gigantes, devoran el trabajo humano, se vuelven contra las personas y beben sangre (1 Enoc 7:3-6). El relato desemboca en el diluvio.
El Libro de los Gigantes
Entre los Manuscritos del Mar Muerto aparecieron fragmentos del Libro de los Gigantes, que cuenta la historia desde el punto de vista de los hijos de los Vigilantes. Según Wikipedia, es anterior al siglo II a. C. y Loren Stuckenbruck identificó diez manuscritos arameos en las cuevas 1, 2, 4 y 6 de Qumrán. Menciona a gigantes llamados Ohyah y Hahyah, que reciben sueños de juicio, y a otro, Mahway, enviado a consultar a Enoc. Los fragmentos nombran también a Gilgamesh y Humbaba, figuras de la épica mesopotámica. La Wikipedia en español recuerda que 1 Enoc se escribió mucho después de la época que describe, de modo que estos textos nos hablan sobre todo de cómo se imaginaban los judíos de los siglos III y II a. C. el origen del mal y la violencia.
¿Fueron gigantes de verdad?
No existe evidencia arqueológica ni científica de seres del tamaño que sugieren las versiones populares de los nefilim. Los esqueletos gigantes que circulan por internet son fraudes, imágenes manipuladas o fósiles de animales mal identificados. Dentro de la investigación bíblica, además, muchos dudan de que el texto hable de un tamaño literal.
Qué proponen los estudiosos
Según el resumen de Wikipedia, G. E. Wright (1938) vinculó las creencias sobre gigantes con los monumentos megalíticos de Transjordania. B. R. Doak (2011 y 2013) leyó las tradiciones sobre los nefilim como una polémica contra el ideal del héroe guerrero. Brand y otros autores (2023) propusieron que eran guerreros de élite sin una estatura anormal. Y Jonas Greenfield los relacionó con los apkallu de las tradiciones mesopotámicas. Ninguna propuesta es definitiva, pero muestran que no hay que elegir entre “gigantes literales” y “cuento inventado”: hay exageración literaria, memoria de pueblos poderosos, polémica religiosa y diálogo con los mitos vecinos.
Huesos grandes, fraudes y fósiles
San Agustín cuenta en La ciudad de Dios (XV, 9) que vio en la costa de Útica la muela de un hombre de tal tamaño que de ella podrían haberse cortado cien dientes normales, y la tomó como prueba de que los cuerpos antiguos eran mayores. Wikipedia recoge también los huesos de Lucerna de 1577, que se identificaron mal, y el Gigante de Cardiff de 1869, un fraude. Si ves en redes esqueletos de varios metros, busca la fuente original de la imagen antes de compartirla.
¿Son los nefilim los anunnaki? Una teoría moderna
No. Según la investigación académica, los anunnaki y los nefilim son figuras de tradiciones distintas, y la idea de que sean lo mismo es una teoría moderna popularizada por los libros de Zecharia Sitchin desde 1976. Esta sección explica qué eran los anunnaki en las fuentes antiguas y qué propone la teoría, para que distingas ambas cosas.
Qué eran los anunnaki en Mesopotamia
Según la Wikipedia en español, anunnaki es la transcripción acadia de la palabra sumeria anunna, que suele glosarse como “hijos de Anu”. Eran dioses. En el mito de Atrahasis obligan a los dioses menores, los igigi, a trabajar, hasta que estos se rebelan y Enki crea a la humanidad para ocupar su lugar. La misma fuente indica que el asiriólogo Adolph Leo Oppenheim popularizó la forma “anunnaki” con un libro de 1964. En los textos antiguos son dioses, no gigantes ni extraterrestres.
La teoría de Zecharia Sitchin
Zecharia Sitchin (1920 a 2010), escritor nacido en Azerbaiyán, publicó una docena de libros conocidos como las Crónicas de la Tierra, que empezaron con El 12.º planeta (1976). Según su propuesta, los anunnaki serían una raza avanzada de un planeta llamado Nibiru, que habría llegado a la Tierra hace unos 450,000 años en busca de oro y creado al Homo sapiens por ingeniería genética para trabajar en las minas. Wikipedia añade que Sitchin sostenía que el Génesis llama nefilim a esos seres, y según Catholic Answers afirmaba que la palabra significa “los que bajaron de lo alto”.
Es una teoría moderna, no una tradición antigua, y los especialistas la rechazan. Wikipedia resume que la mayoría de científicos, historiadores y arqueólogos reprueban su trabajo: sus traducciones serían a menudo erróneas, y muchas de las tablillas que cita no estarían documentadas fuera de sus libros. Michael S. Heiser encontró numerosas imprecisiones en sus traducciones, y el historiador Ronald H. Fritze, en Invented Knowledge (2009), cita como ejemplo su interpretación del signo sumerio DIĜIR. Heiser sostiene además que Sitchin forzó el significado de nefilim al ligarlo con la idea de “bajar”.
La hipótesis de los antiguos astronautas
La teoría de Sitchin es una variante de la hipótesis de los antiguos astronautas o paleocontacto, que la Wikipedia en español describe como una idea pseudohistórica sin base científica verificable. Erich von Däniken la popularizó con Recuerdos del futuro (1968). Según ese artículo, sus defensores leen Génesis 6:1-4 como el relato de extraterrestres que tuvieron hijos híbridos con humanas, y a los Vigilantes de 1 Enoc como visitantes que enseñaron metalurgia y astrología.
Conviene distinguir tres cosas. Primera: la pregunta de si hubo contacto extraterrestre en el pasado puede plantearse con curiosidad legítima, y Carl Sagan e Iosif Shklovsky la trataron en 1966 como posible pero no probada. Segunda: leer así un texto bíblico es una interpretación moderna, ajena a lo que sus autores querían decir. Tercera: no hay evidencia verificable de que los nefilim o los anunnaki fueran visitantes de otro planeta. Si esta lectura te resuena, explórala como hipótesis imaginativa, sabiendo que se mueve en el terreno de la especulación.
Lecturas esotéricas y simbólicas
Las lecturas esotéricas tratan el relato como un mito con significado espiritual, no como crónica histórica. La teosofía vinculó a los gigantes con razas primitivas, la mística judía conservó la historia de los ángeles caídos y muchos lectores actuales los entienden como símbolos del poder desligado de la conciencia. Son interpretaciones y no datos.
Helena Blavatsky publicó La doctrina secreta en 1888, en dos volúmenes dedicados a la cosmogénesis y a la antropogénesis. Según Wikipedia, los teosofistas sostuvieron que los gigantes correspondían a la tercera raza raíz, que habría vivido en Lemuria, y los relacionaron también con la raza atlante. Autores posteriores como Guido von List y R. A. Schwaller de Lubicz recogieron la idea de gigantes en el pasado remoto. Es un sistema coherente dentro de la teosofía, aunque la arqueología y la paleontología no lo respaldan. En la mística judía, el Zohar toma la lectura angélica, según la Enciclopedia Judaica, y esas historias son material de reflexión sobre la caída, el deseo y los límites entre lo celestial y lo terrenal.
Quienes leen el relato como símbolo suelen decir que los nefilim representan lo que ocurre cuando el poder crece sin sabiduría: fuerza sin conciencia, ambición sin compasión, talento sin humildad. Es una lectura personal y válida como ejercicio de reflexión, aunque no pretende ser la intención original del texto.
Los nefilim en el mundo hispano
En el mundo hispano los nefilim llegan por tres caminos: las Biblias en español, que casi siempre dicen “gigantes”, la tradición de los gigantes de América y las búsquedas en internet, donde el tema se mezcla con los anunnaki. Esta sección reúne lo que hace distinta la conversación en español: cómo se traduce la palabra, qué gigantes conocieron los pueblos de México y Sudamérica y qué lugar tienen en nuestra literatura.
Cómo traducen la palabra las Biblias en español
Casi todas las traducciones de uso común dicen “gigantes”, siguiendo a la Septuaginta y la Vulgata, y no dejan ver que el original dice nefilim. Esta tabla reúne lo que pude consultar en Génesis 6:4 y Números 13:33.
| Versión en español | Génesis 6:4 | Números 13:33 |
|---|---|---|
| Reina-Valera 1960 | “Había gigantes en la tierra” | “gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes” |
| Reina-Valera 1909 y Reina Valera Gómez | “gigantes” | “También vimos allí gigantes” |
| Texto de 1569 (Biblia del Oso, según Bible Hub) | “gigantes” | “También vimos allí gigantes” |
| La Biblia de las Américas (LBLA) | “gigantes”, con nota “Heb., nefilim” | “Vimos allí también a los gigantes” |
| Nueva Versión Internacional (NVI) | “nacieron gigantes”, con nota “Lit. nefilim” | no consultado |
| Nueva Traducción Viviente (NTV) | “gigantes nefilitas” | “gigantes, los descendientes de Anac” |
De la Biblia del Oso a la Reina-Valera
La palabra “gigantes” lleva casi cinco siglos en la Biblia en español. Según la Wikipedia en español, Casiodoro de Reina publicó en Basilea el 28 de septiembre de 1569 la Biblia del Oso, Cipriano de Valera la revisó en 1602 en Ámsterdam, y hubo nuevas revisiones en 1862, 1909 y, por parte de las Sociedades Bíblicas Unidas, en 1960, 1995 y 2011. La Reina-Valera 1960 es la versión más aceptada en las iglesias de Latinoamérica y España. Por eso, para muchos hispanohablantes la palabra de Génesis 6:4 es “gigantes” y “nefilim” les resulta casi nueva.
Cómo buscan este tema los hispanohablantes
Las búsquedas en español se agrupan en torno a “nefilim”, con asociaciones al Libro de Enoc (“nephilim libro de enoc”) y a los anunnaki (“anunnaki y nefilim”, “anunnaki en la Biblia”). Esas combinaciones sugieren que mucha gente conecta ambos temas y quiere saber si la Biblia dice algo parecido. Como viste, la Biblia no nombra a los anunnaki y esa equivalencia es una propuesta moderna. También se mezclan grafías: nefilim, nephilim, nefilitas y a veces “nefilims”, con una s de plural español que sobra.
Gigantes de América: los quinametzin y los frailes
En la tradición náhuatl existe una figura que se parece en algunos rasgos a los gigantes bíblicos: los quinametzin. La Wikipedia en español los describe como una raza de gigantes de la mitología mesoamericana. Según la Leyenda de los Soles fueron la humanidad creada durante el Sol de Lluvia, una era que terminó cuando Quetzalcóatl hizo llover fuego. Según ese artículo, las crónicas les atribuyen la construcción de Teotihuacán y del Tlachihualtépetl, el cerro del gran templo de Cholula, y en Tlaxcala se contaba que los antepasados del pueblo combatieron a los últimos quinametzin.
Lo más interesante para este tema es lo que ocurrió cuando los frailes españoles oyeron esas historias. Según México Desconocido, fray Diego Durán recogió en Cholula testimonios de habitantes que decían haber sido hostigados por gigantes, y al ver cómo sacaban huesos enormes cambió de opinión. Fray Andrés de Olmos aseguró haber visto huesos de un pie de gigante, y fray Bernardino de Sahagún sostuvo que las pirámides de Teotihuacán y Cholula debieron de construirlas seres humanos enormes. Los frailes encontraron respaldo en David contra Goliat y especularon con las tribus perdidas de Israel.
El historiador Wigberto Jiménez Moreno, en la revista Historia Mexicana (1974), agrega que, según el Códice Vaticano Ríos, fray Pedro de los Ríos vio en 1566 una muela de gigante que unos indígenas de Amaquemecan encontraron mientras adornaban las calles de la ciudad de México. También recoge el relato que Durán escuchó en Cholula, de gigantes que intentaron construir una torre para llegar al cielo y fueron destruidos por los dioses. Quien conozca la Biblia piensa en la Torre de Babel, aunque eso es una observación mía y no de los autores. El misterio de los huesos se resolvió después: en 1923, Francisco Plancarte y Navarrete, en Prehistoria de México, concluyó que eran fósiles de animales, y las excavaciones posteriores hallaron numerosos huesos de mamut.
Gigantes en Patagonia y en Don Quijote
Según la Wikipedia en español, la expedición de Magallanes de 1519 a 1522 dio nombre a la Patagonia: el cronista Antonio Pigafetta cuenta que el capitán llamó “patagones” a los habitantes que encontró. El origen de la palabra es incierto. La estudiosa argentina María Rosa Lida de Malkiel propuso que viene de Primaleón, una novela de caballerías de 1512 en la que aparece un gigante bárbaro llamado Patagón. El artículo aclara que esto no significa que los tehuelches fueran gigantes.
En la literatura, el gigante más célebre del español es un espejismo. En el capítulo 8 de la primera parte del Quijote (con fecha de 1605), don Quijote ve “desaforados gigantes” donde hay molinos de viento y declara que “esta es buena guerra” y que conviene “quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra”. Los gigantes eran habituales en los libros de caballerías, como el Primaleón. Y es una coincidencia curiosa, sin que sepamos si es alusión deliberada, que “faz de la tierra” también abra Génesis 6 en la Reina-Valera 1960: “cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra”.
Glosario mínimo en español
| Término | Significado | Nota |
|---|---|---|
| Nefilim | Figuras de Génesis 6:4 y Números 13:33 | Plural hebreo; también “nefilitas” |
| Gibborim (valientes, héroes) | Los “varones de renombre” de Génesis 6:4 | La LBLA traduce “héroes” |
| Hijos de Dios | Bene ha-elohim en hebreo | Ángeles, setitas o gobernantes |
| Anaquitas y refaítas | Pueblos de Canaán asociados con gigantes | Goliat y Og se vinculan con ellos |
| Vigilantes | Ángeles que descienden en 1 Enoc | También llamados Grigori |
| Quinametzin | Gigantes de la mitología náhuatl | Ligados a Teotihuacán y Cholula |
| Anunnaki | Dioses de Mesopotamia | No son los nefilim según la investigación |
Mitos y confusiones frecuentes
Alrededor de los nefilim circulan afirmaciones que se repiten como si fueran datos. Esto es lo que sí podemos decir sobre las más comunes.
| Afirmación popular | Qué se puede decir |
|---|---|
| “La Biblia dice que los nefilim eran ángeles caídos.” | No lo dice. Génesis 6:4 no usa la palabra ángeles. Esa lectura viene de 1 Enoc y otros textos, y es una de varias. |
| “Nefilim significa ‘los caídos’, y por eso eran ángeles.” | “Caídos” es una de las propuestas y no implica ángeles. Heiser, por ejemplo, la discute. |
| “Los nefilim eran hijos de los ángeles.” | El Génesis es ambiguo. Quien los hace hijos de ángeles es 1 Enoc. |
| “Los nefilim eran los anunnaki.” | Es una teoría moderna de Sitchin, rechazada por la academia. |
| “Se han encontrado esqueletos de gigantes.” | Los casos conocidos son fraudes, errores o fósiles de animales. |
| “El Libro de Enoc fue censurado y por eso no está en la Biblia.” | Es más complejo: algunas iglesias, como las etíopes, lo conservan como escritura. Nuestra guía sobre el Libro de Enoc lo explica. |
| “Todos los gigantes de la Biblia son nefilim.” | La Biblia usa varios nombres (anaquitas, refaítas, emitas) y la Septuaginta los traduce a todos como “gigantes”, lo que confunde categorías. |
Qué pueden significar los nefilim para quien busca hoy
Más allá de quién fue quién, el relato de los nefilim puede leerse como una invitación a mirar tu relación con el poder, el deseo y los límites. Nada de lo que sigue es una afirmación sobre lo que el texto “quiere decir”. Son preguntas, y puedes tomar las que te resuenen y dejar las demás.
- Tu fuerza y tu conciencia. Si el pasaje habla de seres poderosos que crecieron sin sabiduría, ¿dónde en tu vida tienes capacidad, talento o influencia que pide más conciencia?
- Los límites. La tradición presenta una frontera entre lo celestial y lo terrenal que se cruza con consecuencias. ¿Qué límites te ayudan a cuidarte y a cuidar a otros?
- Los “gigantes” internos. Los exploradores de Números 13 se sintieron como langostas ante lo que veían. ¿Qué ves hoy como un gigante, y cuánto de su tamaño viene de tu propia mirada?
- La curiosidad respetuosa. Judíos, católicos, protestantes, ortodoxos y personas esotéricas leen este pasaje de formas distintas. ¿Qué te enseña escuchar sin necesidad de decidir quién tiene la razón?
Una nota honesta para cerrar: nadie, ni este artículo ni ninguna tradición, puede decirte con certeza quiénes fueron los nefilim. Lo que sí puedes hacer es leer las fuentes, distinguir lo histórico de lo interpretativo y quedarte con lo que te acerque a una vida más consciente, más curiosa y más compasiva. El poder de decidir qué te resuena está en ti.

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Preguntas frecuentes
¿Qué son los nefilim?
Los nefilim son figuras de la Biblia hebrea mencionadas en Génesis 6:4 y Números 13:33. Casi todas las Biblias en español traducen la palabra como “gigantes”. El texto no explica quiénes eran, y las tradiciones judías, cristianas y esotéricas los han entendido como descendientes de ángeles, como humanos poderosos o como un símbolo del poder sin conciencia.
¿Qué significa la palabra nefilim?
Su significado es incierto. Una propuesta la deriva del verbo hebreo nafal, “caer”, y la traduce como “los caídos” o “los que hacen caer”. Otra, seguida por la Septuaginta griega y la Vulgata latina, la entiende como “gigantes”. Un léxico hebreo de 1908 calificó todas las etimologías de “muy precarias”, y el debate sigue abierto.
¿Los nefilim eran gigantes?
Así los tradujeron la Septuaginta, la Vulgata y casi todas las Biblias en español. Pero el hebreo dice nefilim, no “gigantes”, y algunos estudiosos creen que el texto no habla de un tamaño literal, sino de guerreros de élite o de poder humano exagerado. Tampoco existe evidencia arqueológica de seres de ese tamaño.
¿Los nefilim eran ángeles caídos?
La Biblia no lo dice. Génesis 6:4 no menciona ángeles. La idea viene de textos judíos posteriores como 1 Enoc y el Libro de los Jubileos, donde los nefilim son hijos de ángeles. Muchos rabinos medievales y muchos teólogos cristianos, desde Agustín, los entendieron como seres humanos, de modo que es una lectura entre varias.
¿Quiénes eran los hijos de Dios de Génesis 6?
Hay tres lecturas principales. La angélica los entiende como seres celestiales. La setita, como descendientes de Set que se mezclaron con la línea de Caín. Y la tercera, como reyes o nobles que abusaron de su poder. Cada una tiene defensores entre estudiosos judíos y cristianos, y ninguna cuenta con consenso universal.
¿Qué dice la Biblia sobre los nefilim?
Los nombra solo dos veces. En Génesis 6:4 están en la tierra “en aquellos días, y también después” de la unión entre los hijos de Dios y las hijas de los hombres. En Números 13:33, diez exploradores dicen haber visto a los descendientes de Anac, que llaman nefilim, y se sintieron pequeños como langostas. Ezequiel 32:27 es ambiguo.
¿Los nefilim y los anunnaki son lo mismo?
No según la investigación académica. Los anunnaki son dioses de la tradición sumeria y acadia, y nefilim es una palabra hebrea. Equipararlos es una propuesta moderna de Zecharia Sitchin, desde 1976, que la mayoría de asiriólogos y biblistas rechaza por considerar erróneas sus traducciones. Es una teoría contemporánea, no un dato histórico.
¿Por qué la Reina-Valera dice gigantes y no nefilim?
Porque sigue la tradición de la Septuaginta griega y de la Vulgata latina, que tradujeron nefilim como “gigantes”. Esa decisión pasó a las traducciones europeas, incluida la Biblia del Oso de 1569 y sus revisiones. La Biblia de las Américas conserva “gigantes” y añade una nota que aclara que el hebreo dice nefilim.
¿Qué relación tienen los nefilim con el Libro de Enoc?
El Libro de los Vigilantes, parte de 1 Enoc, cuenta que unos doscientos ángeles descendieron al monte Hermón, tuvieron hijos con mujeres y engendraron gigantes violentos, lo que lleva al diluvio. Es la versión más desarrollada de la historia, pero no forma parte del canon judío ni de la mayoría de las Biblias cristianas.
¿Hay pruebas arqueológicas de los gigantes de la Biblia?
No. Los esqueletos gigantes que circulan en internet son fraudes, imágenes manipuladas o fósiles de animales mal identificados. Los casos históricos incluyen el Gigante de Cardiff, un fraude de 1869, y los huesos que los frailes vieron en México en el siglo XVI, que un estudio de 1923 identificó como fósiles de animales.
¿Existieron gigantes en México según la tradición?
La mitología náhuatl habla de los quinametzin, una raza de gigantes de una era anterior que, según las crónicas, construyó Teotihuacán y el cerro de Cholula. Es una tradición mítica, no un hecho histórico. Los frailes españoles del siglo XVI la relacionaron con los gigantes bíblicos al ver huesos grandes, que eran fósiles de animales.
Fuentes y lecturas adicionales
- Nefilim, Wikipedia
- Libro de Enoc, Wikipedia
- Anunnaki, Wikipedia
- Hipótesis de los antiguos astronautas, Wikipedia
- Quinametzin, Wikipedia
- Reina-Valera, Wikipedia
- Nephilim, Encyclopaedia Judaica, Jewish Virtual Library
- Nephilim, Encyclopaedia Britannica
- Los gigantes de la época prehispánica que los frailes describieron, México Desconocido
- Wigberto Jiménez Moreno, “Los portadores de la cultura teotihuacana”, Historia Mexicana, El Colegio de México
- Jimmy Akin, “Are the Nephilim Biblical Aliens?”, Catholic Answers Magazine
- Génesis 6:4 en versiones en español, hebreo, griego y latín, Bible Hub
- Nephilim, Wikipedia
