Puntos clave
- Chakra significa “rueda”. Es una palabra sánscrita (cakra) que, en los textos yóguicos y tántricos, nombra centros de energía sutil en el cuerpo sutil, no en el cuerpo físico.
- El sistema de siete es una síntesis. Los textos de la India describen entre cuatro y más de cuarenta chakras según la escuela. El esquema de seis más uno (la coronilla) se popularizó con un texto del siglo XVI, y el de siete colores del arcoíris es mucho más reciente.
- Los colores son una invención occidental moderna. Según el investigador Kurt Leland, los colores del arcoíris y la lista de cualidades que hoy conoces se juntaron en Estados Unidos en 1977. Los textos antiguos de la India no los asignan así.
- Cada chakra tiene su propio simbolismo. Muladhara (raíz), Svadhisthana (sacro), Manipura (plexo solar), Anahata (corazón), Vishuddha (garganta), Ajna (tercer ojo) y Sahasrara (corona) se asocian con un sonido semilla, un elemento y una serie de temas.
- Puedes practicar sin creer en nada. Respirar con atención, mover el cuerpo, cantar un sonido o meditar son prácticas que se pueden explorar como ejercicios de atención, aunque no compartas la cosmología.
- La ciencia no confirma los chakras. No hay una forma científica aceptada de medirlos, y la relación con glándulas o plexos es una propuesta occidental sin respaldo experimental. Lo que sí tiene estudios es la meditación y la respiración lenta, con resultados variables.
- Los chakras no sustituyen la atención médica. Ninguna tradición seria te pide dejar un tratamiento. Si tienes un malestar físico o emocional, un profesional de la salud es el primer paso.
- Kundalini es un tema aparte, más delicado. Según la tradición, es una energía enroscada en la base de la columna que asciende por los chakras. Las prácticas intensas se recomiendan solo con guía experimentada.
Los 7 chakras de un vistazo
| Dato | Respuesta breve |
|---|---|
| Qué significa “chakra” | “Rueda” o “círculo”, del sánscrito cakra. También se escribe “chacra” en español. |
| Cuántos chakras hay | Depende de la tradición: entre 4 y más de 40 en textos antiguos. El modelo popular actual cuenta 7 principales. |
| Los siete chakras principales | Muladhara, Svadhisthana, Manipura, Anahata, Vishuddha, Ajna y Sahasrara. |
| Dónde se ubican | Desde la base de la columna hasta la coronilla (el séptimo, según algunas fuentes, un poco por encima). |
| De dónde vienen | Textos yóguicos y tántricos de la India. El esquema de seis más uno se asocia al Sat-Chakra-Nirupana (siglo XVI). |
| Quién los llevó a Occidente | Teósofos como Helena Blavatsky en el siglo XIX, John Woodroffe (Arthur Avalon) en 1919 y Charles Leadbeater en 1927. |
| Los colores del arcoíris | Un desarrollo occidental moderno, consolidado según Kurt Leland en 1977. No aparece así en los textos antiguos. |
| Sonidos semilla (bija) | Lam, Vam, Ram, Yam, Ham, Om y, para la corona, el silencio u Om, según la fuente. |
| Evidencia científica | No hay pruebas de que existan como estructuras medibles. La meditación y la respiración lenta sí se estudian por separado. |
| Relación con kundalini | Según la tradición, la energía kundalini duerme en Muladhara y asciende por los chakras hasta Sahasrara. |
| Para qué se usan hoy | Como mapa simbólico para la meditación, el yoga y la reflexión personal, no como diagnóstico. |
¿Qué son los chakras?
Los chakras son, en las tradiciones yóguicas y tántricas de la India, los centros de energía del cuerpo sutil: puntos o “ruedas” por los que, según esas enseñanzas, circula la fuerza vital llamada prana. La palabra viene del sánscrito cakra, que significa “círculo”, “disco” o “rueda”. En español se escribe de dos maneras habituales, “chakra” (la grafía más cercana al sánscrito, muy usada en México) y “chacra”. Ambas aparecen en libros, revistas y buscadores.
Conviene empezar con una aclaración que casi nunca se hace: cuando se habla de chakras, se habla del cuerpo sutil, no del cuerpo que ves en un estudio de rayos X. En los textos de la India, el cuerpo sutil es una anatomía imaginada y contemplada, con canales (nadis), vientos vitales (vayus) y centros (chakras). Se usa como mapa para la meditación, no como un atlas de órganos. Mircea Eliade (1907-1986), uno de los grandes estudiosos de las religiones, la llamó “fisiología sutil” (según se recoge en la Wikipedia en español), y la entendía como un lenguaje simbólico al servicio del yoga.
¿De dónde vienen los chakras?
Los chakras vienen de la India, pero no como un sistema único y antiguo que se haya conservado igual durante milenios. Aparecen de forma gradual en textos yóguicos y tántricos, sobre todo a partir del primer milenio de nuestra era, con muchas versiones distintas. El modelo de siete que conoces hoy es el resultado de varios siglos de cambios y de una importante reinterpretación en Occidente durante los siglos XIX y XX.
La palabra en los Vedas y los Upanishads
La palabra cakra ya aparece en el Rigveda, uno de los textos más antiguos de la India, pero allí significa “rueda” en un sentido literal y político: el chakravartin es el rey que “hace girar la rueda” de su imperio. No se trata todavía de un centro de energía en el cuerpo. Según la Wikipedia en inglés, el Rigveda 10.136 menciona a una figura llamada kunannamā (“la encorvada, la enroscada”), que algunos estudiosos, como David Gordon White y Georg Feuerstein, han leído como un posible antecedente de la kundalini. Es una lectura debatida.
Los Upanishads antiguos (primer milenio a. C.) hablan de nadis, los canales por los que circula el prana, con nombres como Ida, Pingala y Sushumna. Sobre si ya describen chakras, los especialistas no están de acuerdo. Feuerstein sostiene que algunos Upanishads tempranos sí los describen como vórtices psicoespirituales. White y Gavin Flood opinan que los textos antiguos todavía no presentan una teoría de los chakras ni un yoga de la kundalini. Los textos más claros llegan después, entre ellos el Yoga-kundalini Upanishad, que nombra seis chakras, y el Yoga-tattva Upanishad, que según la Wikipedia en español se fecha en el siglo XV.
Los textos tántricos y el budismo
El sistema se desarrolla de verdad en el tantra, un conjunto de corrientes hindúes y budistas que dan mucha importancia al cuerpo como camino espiritual. Algunos hitos que señalan los especialistas, según la Wikipedia en inglés:
- En el siglo VIII, textos budistas como el Hevajra Tantra y el Caryagiti describen jerarquías de centros de energía interna y mencionan solo cuatro chakras.
- El Netra Tantra shivaísta (hacia 700 a 850 d. C.) describe un sistema de seis chakras, y el Kaulajnana-nirnaya, uno de ocho.
- El Kubjikamatatantra (siglos X u XI) presenta un esquema de cinco chakras. Flood le atribuye el primer esquema de seis más uno, es decir, seis chakras y la coronilla (Sahasrara) como séptimo centro.
- En el budismo tibetano, según el mismo artículo, el número varía entre tres y seis según la práctica.
Esta variedad es la primera pista de que no existe “los chakras” como una lista cerrada. Existen sistemas, en plural, con distinta cantidad, distinta ubicación y distintos símbolos.
El Sat-Chakra-Nirupana: el texto clave de seis más uno
El texto que más influyó en el modelo moderno es el Sat-Chakra-Nirupana (“Descripción de los seis chakras”), escrito por Purnananda Yati en el siglo XVI. Las fuentes consultadas dan fechas ligeramente distintas (1526 en una, 1577 en otra), así que lo más prudente es decir “siglo XVI”. Es una obra breve y poética que describe seis chakras a lo largo de la columna, cada uno como un loto con pétalos marcados con letras del alfabeto sánscrito, y un séptimo centro, Sahasrara, el loto de mil pétalos en la coronilla, donde Shiva y Shakti se unen.
Fíjate en un detalle importante: ese texto no habla de una “rueda de siete colores del arcoíris” ni de “cuidar tu chakra del corazón con cuarzo rosa”. Es un manual de meditación y visualización para yoguis, escrito para liberarse del ciclo de renacimientos, no para equilibrar emociones cotidianas. Según el investigador Kurt Leland, en las fuentes de la India los chakras debían ser “perforados” y trascendidos en busca de la liberación, no “equilibrados”.
Arthur Avalon (John Woodroffe) y El poder serpentino
Aquí entra el gran puente hacia Occidente. Sir John Woodroffe (1865-1936) fue un estudioso británico del tantra que escribía como “Arthur Avalon”. En 1918 y 1919, según las fuentes consultadas, publicó The Serpent Power, una traducción y comentario de dos textos sánscritos: el Sat-Chakra-Nirupana y el Paduka-Pancaka. Esa obra, que llevó la teoría de los siete chakras al público de habla inglesa, tiene una edición en español: El poder serpentino, publicada por Editorial Kier en Buenos Aires en 1995 (hoy descatalogada en algunas librerías).
Según la Wikipedia en español, Woodroffe vinculó los chakras con los plexos nerviosos y, de forma especulativa, con las glándulas endocrinas, una asociación que más tarde se haría muy popular. Fue una comparación de un erudito occidental, no una afirmación de los textos originales.
La Teosofía y Charles Leadbeater
Antes de Woodroffe, la Sociedad Teosófica ya había introducido la idea. Helena Blavatsky llegó a la India en 1879 y, según Leland, sus escritos de la década de 1880 establecieron en Occidente la base de siete chakras y su asociación con plexos nerviosos. En 1927, Charles W. Leadbeater (1854-1934), una figura importante de la Teosofía, publicó The Chakras, donde describe los centros como vórtices que él decía percibir por clarividencia y los vincula con los cuerpos sutiles. Leadbeater añadió nombres no sanscritos y su obra sigue siendo una referencia dentro de la tradición teosófica. Es importante decir con claridad que lo que describe es su visión personal, no una observación verificable.
En esos mismos años, según Leland, otros autores comenzaron a unir los chakras con las glándulas endocrinas. Una de las primeras fue Cajzoran Ali (nacida Amber Steen), en un libro de 1928. Esa asociación entre chakras y glándulas, que muchas personas dan por antigua, tiene menos de un siglo.
¿De dónde salen los colores de los chakras?
Los colores de los siete chakras (rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta) son un desarrollo occidental moderno, no una enseñanza antigua de la India. Según la investigación de Kurt Leland, autor de Rainbow Body (2016), una historia del sistema occidental de chakras, los textos indios no relacionan los chakras con los colores del arcoíris. Los colores y la lista de cualidades que hoy damos por sentadas se unieron por primera vez en 1977.
Esta es la historia en pasos, según Leland:
- Textos de la India. Describen cada chakra con su propio color y su loto, pero las combinaciones varían de un texto a otro y no siguen el espectro del arcoíris. El Sat-Chakra-Nirupana, por ejemplo, habla de pétalos bermellón en un loto y de otros tonos en otros centros.
- Década de 1880. La Teosofía de Helena Blavatsky fija en Occidente la base de siete chakras asociados a plexos nerviosos.
- Década de 1920. Cajzoran Ali (Amber Steen) y otros unen los chakras a las glándulas endocrinas. Los terapeutas del color de la época también contribuyen.
- Década de 1930. Se asigna un color a cada chakra en el orden del espectro, con siete colores (incluido el índigo) o con seis colores más el blanco. Leland no identifica un solo autor de este esquema.
- 1977. Ken Dychtwald reúne el arcoíris, las glándulas y una lista de cualidades psicológicas del movimiento del potencial humano en su libro Bodymind y en un artículo de Yoga Journal. Para Leland, es el nacimiento del sistema occidental.
- Décadas de 1980 y 1990. Anodea Judith publica Wheels of Life y Barbara Brennan publica Hands of Light (1988), que relaciona los chakras con el aura. La visita de Shirley MacLaine al programa The Tonight Show, el 4 de octubre de 1990, lleva el tema a la cultura popular.
¿Quiere decir esto que los colores “no sirven”? No necesariamente. Muchas personas encuentran útil asociar un color con una zona del cuerpo para concentrar la atención, igual que se usa una imagen mental en cualquier visualización. Lo honesto es saber que es una herramienta moderna, nacida de la mezcla de tradiciones, y no una enseñanza milenaria. Leland concluye que el sistema occidental no es tradicional, sino el producto de una “colaboración involuntaria” de muchos grupos. Tampoco es una falsificación: es una nueva capa cultural, como tantas otras en la historia de las religiones. Si quieres profundizar en este tema, más adelante publicaremos un artículo dedicado a los colores de los chakras.
¿Cuántos chakras hay?
No hay una respuesta única: depende de la tradición. El modelo más difundido cuenta siete chakras principales, pero los textos de la India y del Tíbet hablan de entre cuatro y más de cuarenta, y se menciona la cifra simbólica de 88,000 chakras en el cuerpo sutil.
| Tradición o fuente | Número de chakras | Nota |
|---|---|---|
| Textos budistas tempranos (Hevajra Tantra, siglo VIII) | 4 | A veces 5 en textos medievales. |
| Kubjikamatatantra (siglos X u XI) | 5 | Cada uno ligado a un grupo de seres femeninos. Flood le atribuye el primer esquema de seis más uno. |
| Netra Tantra (700 a 850 d. C.) | 6 | Sistema shivaísta temprano. |
| Kaulajnana-nirnaya | 8 | Otro sistema shivaísta temprano. |
| Sat-Chakra-Nirupana (siglo XVI) | 6 más Sahasrara | Base del modelo de siete. |
| Budismo tibetano | 3 a 6 | Varía según la práctica. |
| Teosofía y Nueva Era (siglos XIX y XX) | 7 | El modelo con colores del arcoíris. |
| Algunos autores actuales | 12 o más, “innumerables” | Propuestas modernas, sin base en textos clásicos. |
Los siete chakras, uno por uno
Los siete chakras principales, de abajo hacia arriba, son Muladhara (raíz), Svadhisthana (sacro), Manipura (plexo solar), Anahata (corazón), Vishuddha (garganta), Ajna (tercer ojo) y Sahasrara (corona). Cada uno se describe con un nombre sánscrito, una ubicación, un número de pétalos, un sonido semilla (bija) y una serie de temas. Aquí tienes cada uno por separado.
Pétalos, sonidos, elementos y deidades vienen de los textos tántricos. Los colores, las emociones y las posturas son aportes occidentales modernos, y no son diagnósticos.
1. Muladhara, el chakra raíz
Muladhara significa “soporte de la raíz” o “raíz de la existencia” (mula, raíz; adhara, soporte). Es el primer chakra, el que se asocia con el cimiento, la seguridad y la pertenencia.
- Ubicación: en la base de la columna, cerca del perineo y el coxis.
- Pétalos: cuatro, con las sílabas vam, śam, ṣam y sam, en sánscrito वं, शं, षं, सं (la transcripción en español es aproximada).
- Elemento: tierra, simbolizada por un cuadrado amarillo en el yantra (diagrama sagrado).
- Sonido semilla (bija): LAM.
- Color: rojo en el modelo occidental moderno (algunas descripciones dicen rosa, con el cuadrado amarillo al centro).
- Deidades: Ganesha es la principal asociada; también se mencionan Indra y Brahma.
- En la tradición: aquí duerme la kundalini. La práctica de Mula Bandha (una suave contracción del perineo) se vincula con este centro.
Temas asociados (en la visión occidental moderna): seguridad, estabilidad, el cuerpo, el hogar, la sensación de pertenencia, los recursos materiales básicos.
Señales que se dice que indican equilibrio: sentirse arraigado, con los pies en la tierra, tranquilo ante lo cotidiano. Y desequilibrio: inseguridad, ansiedad constante, sensación de estar desconectado del cuerpo o inquieto con el dinero y la vivienda. Es muy importante entenderlo así: son descripciones simbólicas. Si sientes ansiedad persistente, dolor de espalda u otro malestar, pide ayuda a un profesional de la salud en lugar de atribuirlo a un chakra.
Prácticas sencillas:
- Respiración: siéntate con la espalda recta y respira por la nariz, lento y hondo, notando cómo tus apoyos descansan en el suelo. Diez respiraciones bastan.
- Posturas: Tadasana (la montaña), Malasana (cuclillas profundas, con apoyo si lo necesitas) o Balasana (la postura del niño).
- Mantra: repite LAM en voz baja, alargando la “a” y cerrando con una “m” zumbada, mientras sientes la base de la columna.
- Meditación: imagina una luz roja cálida en la base del cuerpo, como raíces que se hunden en la tierra. Camina descalzo unos minutos en un lugar seguro, si te agrada.
2. Svadhisthana, el chakra sacro
Svadhisthana significa más o menos “donde tu ser está establecido” o “morada propia” (sva, uno mismo; adhisthana, morada). Es el segundo chakra y se vincula con el agua, el placer y la creatividad.
- Ubicación: en la zona baja del abdomen, a dos dedos por encima de Muladhara; el punto frontal se sitúa cerca del ombligo.
- Pétalos: seis, de color bermellón, con las sílabas bam, bham, mam, yam, ram y lam.
- Elemento: agua, representada por una media luna blanca dentro del loto.
- Sonido semilla (bija): VAM.
- Color: naranja en el modelo occidental moderno (el loto de los textos se describe de otras maneras).
- Deidades: Vishnu (con su shakti Rakini) en la versión más citada; algunas escuelas nombran a Brahma y Sarasvati.
- En la tradición: los seis pétalos representan vrittis, modos de la mente, a menudo de signo negativo (afecto, crueldad, capacidad de destruirlo todo, confusión, desprecio y sospecha).
Temas asociados (visión occidental): placer, sensualidad, relaciones, emociones, creatividad, fluidez. Se dice que la culpa lo bloquea.
Señales de equilibrio, según quienes practican: sentir las emociones sin ahogarte en ellas, disfrutar con naturalidad, adaptarte a los cambios. Desequilibrio: rigidez emocional, miedo al placer o, al contrario, búsqueda compulsiva de estímulos. Otra vez: es un lenguaje simbólico, no un diagnóstico.
Prácticas sencillas:
- Respiración: respira hacia el vientre bajo, como si el aire se moviera en olas, con una exhalación algo más larga que la inhalación.
- Posturas: Baddha Konasana (mariposa), círculos suaves de cadera, la postura de la paloma con apoyo. Evita forzar las caderas.
- Mantra: VAM, con una vibración que se siente en el bajo vientre.
- Meditación: visualiza una luz naranja y un movimiento fluido, como el agua en un río. Muchas personas aprovechan este chakra para un ejercicio de escritura libre o dibujo.
3. Manipura, el chakra del plexo solar
Manipura significa “ciudad de las joyas” o “gema resplandeciente” (mani, joya; pura, ciudad). Es el tercer chakra, el del fuego, la voluntad y la transformación.
- Ubicación: en el abdomen, por encima del ombligo, en la zona del plexo solar (plexo celíaco).
- Pétalos: diez, de color azul oscuro o negro, con diez sílabas (ḍam, ḍham, ṇam, tam, tham, dam, dham, nam, pam, pham). En las tradiciones del Vajrayana tibetano se describen 64 pétalos.
- Elemento: fuego, representado por un triángulo rojo con la punta hacia abajo dentro de un círculo amarillo.
- Sonido semilla (bija): RAM.
- Color: amarillo en el modelo occidental moderno (algunas fuentes tántricas hablan de azul o de rojo).
- Deidades: Rudra, con su shakti Lakini, y Agni (Vahni), dios del fuego.
- En la tradición: se asocia con la digestión, el metabolismo y el calor interno. En el budismo tibetano se vincula con tummo, la práctica del “calor interno”.
Temas asociados (visión occidental): voluntad, confianza en uno mismo, iniciativa, límites personales, valor.
Señales de equilibrio, según quienes practican: actuar con decisión sin dureza, tener claridad sobre lo que quieres. Desequilibrio: inseguridad o autoritarismo, perfeccionismo, indecisión crónica.
Prácticas sencillas:
- Respiración: inhalaciones y exhalaciones pausadas con las manos sobre el abdomen. No fuerces la respiración, sobre todo si eres principiante.
- Posturas: Navasana (la barca) con las rodillas flexionadas, Virabhadrasana I y II (guerrero), torsiones suaves sentado.
- Mantra: RAM, con el sonido saliendo firme pero sin tensión en la garganta.
- Meditación: imagina una llama amarilla estable detrás del ombligo, que ilumina sin quemar. Después, pregúntate qué decisión pequeña puedes tomar hoy.
4. Anahata, el chakra del corazón
Anahata significa “no golpeado” o “intacto” (an-ahata): el sonido que surge sin que dos cosas choquen. Es el cuarto chakra, el centro del amor, la compasión y el equilibrio entre lo de abajo y lo de arriba.
- Ubicación: en el centro del pecho, cerca del corazón y del esternón.
- Pétalos: doce, a menudo representados en bermellón.
- Elemento: aire. Se asocia con el tacto y las manos.
- Sonido semilla (bija): YAM, descrito en color gris humo. A veces se menciona también HRIM como bija del corazón.
- Color: verde en el modelo occidental moderno (algunos añaden rosa). Los textos no dan un único color para este chakra.
- Símbolo: dos triángulos entrelazados (shatkona), que representan la unión de Purusha (el principio consciente) y Prakriti (la naturaleza).
- Deidades: Isha, con su shakti Kakini; el dios del viento, Vayu, se asocia al bija.
Temas asociados: compasión, apertura emocional, amor incondicional, perdón, integración de los opuestos.
Señales de equilibrio, según quienes practican: capacidad de dar y recibir afecto, empatía con límites sanos. Desequilibrio: encierro afectivo, resentimiento, dependencia emocional o dificultad para soltar.
Prácticas sencillas:
- Respiración: inhala expandiendo el pecho hacia los lados y exhala despacio. Coloca una mano sobre el corazón.
- Posturas: Bhujangasana (cobra suave), Ustrasana (camello) con apoyo de las manos en la cadera, Anjali Mudra (manos en el pecho). Evita arquear la zona lumbar con fuerza.
- Mantra: YAM, con la boca relajada y la vibración en el pecho.
- Meditación: recuerda a alguien o algo que te inspira ternura. Deja que esa sensación se extienda y envía un buen deseo a una persona cercana y luego a ti mismo.
5. Vishuddha, el chakra de la garganta
Vishuddha significa “muy puro” o “purificación”. Es el quinto chakra, relacionado con la expresión, la voz y la verdad personal.
- Ubicación: en la garganta, con su punto de activación en el hueco del cuello.
- Pétalos: dieciséis, de color púrpura o humo, con las dieciséis vocales del sánscrito escritas en dorado.
- Elemento: akasha (éter o espacio), vinculado con el oído y la palabra.
- Sonido semilla (bija): HAM.
- Color: azul claro o turquesa en el modelo occidental moderno. En la descripción tántrica el chakra se presenta más bien como blanco.
- Deidades: Shiva de cinco cabezas (Panchavaktra), con su shakti Shakini; en el bindu se sitúa Sadashiva.
- En la tradición: se relaciona con la purificación, y se cuenta que aquí se separa el néctar (amrita) de lo venenoso.
Temas asociados: comunicación, autenticidad, escuchar y hablar con claridad, creatividad expresiva.
Señales de equilibrio, según quienes practican: decir lo que piensas con respeto, escuchar sin interrumpir. Desequilibrio: callar por miedo, hablar sin escuchar, sentir la garganta apretada cuando hay que expresarse.
Prácticas sencillas:
- Respiración: exhalaciones largas con un suave zumbido, parecido al de la técnica tradicional Bhramari (la respiración de la abeja).
- Posturas: Setu Bandhasana (puente) con apoyo, Matsyasana (pez) con precaución, giros suaves del cuello. Evita posturas invertidas intensas si eres principiante.
- Mantra: HAM. Se pronuncia con una “h” aspirada, algo más suave que la “j” del español.
- Meditación: imagina un azul claro que se expande y relaja tu cuello y mandíbula. Escribe una carta que no enviarás con una verdad que necesites decir.
6. Ajna, el chakra del tercer ojo
Ajna significa “mando”, “autoridad” u “orden”, y en algunas lecturas “percibir”. Es el sexto chakra, el de la intuición y la visión interior.
- Ubicación: en el entrecejo, en el centro de la frente.
- Pétalos: dos, como un loto de diamante, con las sílabas ham y ksham, que representan a Shiva y Shakti.
- Elemento: no siempre se le asigna un elemento físico como a los de abajo. Algunas presentaciones modernas hablan de luz o de mente.
- Sonido semilla (bija): OM (en la tradición también se menciona KSHAM).
- Color: índigo en el modelo occidental moderno (los textos describen las letras en blanco).
- Deidades: Hamsa Devata, y la diosa Hakini.
- En la tradición: se considera el punto donde la mente se vuelve hacia dentro. El bindi o tilak que se coloca en la frente en la India se vincula con este lugar como signo de reverencia.
Temas asociados: intuición, imaginación, claridad mental, visión de conjunto, sabiduría.
Señales de equilibrio, según quienes practican: confianza serena en tu criterio, capacidad de ver más allá del detalle. Desequilibrio: dispersión, exceso de análisis o, al contrario, fantasía sin contacto con la realidad.
Prácticas sencillas:
- Respiración: respiración alterna por las fosas nasales (Nadi Shodhana), suave y sin retener el aire, durante dos o tres minutos.
- Posturas: Balasana con la frente apoyada en el suelo, Uttanasana (flexión hacia delante) con las rodillas dobladas.
- Mantra: OM, alargando la “o” y cerrando con “m”, con atención en el entrecejo.
- Meditación: con los ojos cerrados, dirige la atención al entrecejo y observa lo que aparece sin juzgar: colores, imágenes o simple oscuridad. Todo es válido.
7. Sahasrara, el chakra de la corona
Sahasrara significa “de mil pétalos” (sahasra, mil). Es el séptimo y último chakra, asociado con la conciencia pura y la unión con lo trascendente.
- Ubicación: en la parte superior de la cabeza, en la coronilla. Algunas escrituras lo sitúan incluso por encima del cuerpo, en el brahmarandhra.
- Pétalos: mil, de colores variados, dispuestos en veinte capas de unos cincuenta.
- Elemento: las fuentes consultadas no le asignan uno; suele decirse que está más allá de los elementos.
- Sonido semilla (bija): algunas tradiciones tántricas no le dan ninguno, solo silencio; otras lo vinculan con OM.
- Color: violeta o blanco en el modelo occidental moderno.
- En la tradición: es la meta de la kundalini, donde Shakti se une a Shiva. No todos los sistemas lo cuentan: el Kubjikamatatantra describe solo los seis inferiores, y está ausente en algunas escuelas como la Nath.
Temas asociados: conciencia, sentido de unidad, desapego, significado, gratitud, silencio.
Señales de equilibrio, según quienes practican: una sensación de amplitud y de conexión con algo mayor. Desequilibrio: sentirse desconectado del sentido de la vida, o evadirse de la vida cotidiana por “ir hacia arriba” sin enraizar. Por eso muchas escuelas modernas recomiendan trabajar primero los centros de abajo.
Prácticas sencillas:
- Respiración: respiración natural, sin controlar. Simplemente observa cómo entra y sale el aire.
- Posturas: Sukhasana (sentado con las piernas cruzadas cómodamente) o Savasana (relajación final tumbado). El loto es una postura avanzada que NCCIH aconseja evitar al principiante.
- Mantra: el silencio, o un OM muy suave que se desvanece.
- Meditación: descansa la atención en la coronilla como una luz difusa, sin forzar nada. Termina con gratitud por tu día.
Tabla comparativa de los 7 chakras
La tabla comparativa de los siete chakras reúne, en una sola vista, el nombre sánscrito, la ubicación, el elemento, el sonido semilla y los temas de cada centro. Las columnas de elemento, bija y pétalos vienen de los textos tántricos. La de color y temas corresponde al modelo occidental moderno.
| # | Nombre y significado | Ubicación | Pétalos | Elemento | Bija | Color (modelo moderno) | Temas |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Muladhara, “soporte de la raíz” | Base de la columna | 4 | Tierra | LAM | Rojo | Seguridad, cuerpo, pertenencia |
| 2 | Svadhisthana, “morada propia” | Bajo vientre | 6 | Agua | VAM | Naranja | Placer, emociones, creatividad |
| 3 | Manipura, “ciudad de las joyas” | Plexo solar | 10 | Fuego | RAM | Amarillo | Voluntad, confianza, acción |
| 4 | Anahata, “no golpeado” | Centro del pecho | 12 | Aire | YAM | Verde | Amor, compasión, perdón |
| 5 | Vishuddha, “muy puro” | Garganta | 16 | Éter (akasha) | HAM | Azul claro | Expresión, verdad, escucha |
| 6 | Ajna, “mando” o “percibir” | Entrecejo | 2 | No siempre se asigna (a veces luz o mente) | OM | Índigo | Intuición, claridad, visión |
| 7 | Sahasrara, “de mil pétalos” | Coronilla | 1000 | Más allá de los elementos | Silencio u OM | Violeta o blanco | Conciencia, unidad, silencio |
Cómo trabajar con los chakras paso a paso
Trabajar con los chakras significa, en la práctica actual, dirigir la atención a cada zona del cuerpo mediante respiración, movimiento, sonido y visualización. No hace falta creer en los chakras para probarlo: puedes tratarlo como un ejercicio de atención corporal con un mapa simbólico. Esta es una ruta sencilla, pensada para empezar con calma.
Paso 1: Elige un lugar y un momento tranquilos
Busca un sitio donde nadie te interrumpa durante 10 a 15 minutos. Puedes sentarte en una silla con los pies apoyados, o en el suelo sobre un cojín. Si tu sueño es ligero o te cuesta sentarte, hazlo acostado. Apaga las notificaciones del teléfono.
Paso 2: Empieza por el cuerpo y la respiración
Antes de pensar en chakras, nota tu respiración natural durante un minuto. No la cambies, solo obsérvala. Después alarga un poco la exhalación. Evita respiraciones forzadas, retenciones largas o técnicas de hiperventilación: los propios materiales de salud pública sobre yoga advierten que los principiantes deben evitar la respiración forzada.
Paso 3: Recorre los centros de abajo hacia arriba
Muchas escuelas modernas proponen empezar por Muladhara y subir poco a poco, para “enraizar” antes de elevarse. Dedica un minuto o dos a cada zona: lleva la atención ahí, imagina el color si te ayuda, y repite el sonido semilla (LAM, VAM, RAM, YAM, HAM, OM) en voz baja o mentalmente. Si un centro te cuesta, no te quedes peleando: continúa y vuelve otro día.
Paso 4: Suma un poco de movimiento
Dos o tres posturas suaves por chakra bastan, y puedes elegir una sola. Escucha a tu cuerpo: si hay dolor, sal de la postura. Según el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral de Estados Unidos (NCCIH), aprender yoga con un instructor calificado reduce los riesgos, y las personas con lesiones de rodilla o cadera, problemas de columna, presión arterial muy alta, glaucoma o problemas de equilibrio deben consultar antes con su profesional de la salud.
Paso 5: Cierra con quietud y un registro breve
Termina con uno o dos minutos de silencio. Después anota, en una o dos líneas, cómo te sientes. Esa bitácora es lo más valioso del ejercicio: con el tiempo verás qué prácticas te dejan más tranquilo y cuáles no. Es una manera de conocerte, no de calificarte.
Qué significa “alinear” o “equilibrar” los chakras
“Alinear los chakras” es una expresión de la Nueva Era, no de los textos clásicos. Se usa para decir que, mediante prácticas de atención, buscas sentir tus áreas de vida (cuerpo, emociones, voluntad, afecto, voz, intuición, sentido) de manera armoniosa. Para la tradición clásica el objetivo era otro: despertar la kundalini y trascender los centros. Si decides usar la imagen de “equilibrar”, hazlo con humildad. Ninguna práctica garantiza resultados, y ninguna sustituye la ayuda de un profesional cuando la necesitas. Si te interesa el tema, tenemos pensado un artículo propio sobre cómo alinear los chakras.
Errores comunes al empezar
- Querer “abrirlo todo” de golpe. Más no es mejor. Una práctica corta y constante rinde más que una sesión larga y agotadora.
- Atribuirle todo a un chakra. Un mal día no es un “chakra bloqueado”. Puede ser sueño, estrés, hambre, o simplemente un mal día.
- Dejar de lado lo médico. Los chakras no sustituyen un chequeo, una terapia ni un tratamiento.
Meditación guiada de los chakras
Una meditación guiada de los chakras es una visualización breve que recorre los siete centros de la base a la corona, de unos 10 a 15 minutos. Puedes leerla despacio, grabarla con tu propia voz o pedirle a alguien que te la lea. Haz pausas largas donde veas “…” y no te preocupes si no sientes nada especial. Es una invitación, no una prueba.
Preparación. Siéntate con la espalda cómoda y recta, sin rigidez. Apoya las manos sobre los muslos. Cierra los ojos o deja la mirada suave hacia abajo. Respira por la nariz. Inhala… y exhala más despacio… Haz esto tres veces.
Raíz. Lleva la atención a la base de tu cuerpo, a donde te apoyas en la silla o el suelo. Siente el peso, la firmeza. Imagina una luz roja, cálida, como una raíz que baja hacia la tierra. Repite mentalmente: “Estoy aquí. Estoy a salvo en este momento.” Si quieres, di LAM tres veces, en voz baja… Respira.
Sacro. Sube la atención al bajo vientre. Imagina una luz naranja, suave, que se mueve como el agua. Permite que tu abdomen se afloje. Piensa en algo sencillo que disfrutaste esta semana. Repite: “Puedo disfrutar. Puedo sentir.” Di VAM, tres veces… Respira.
Plexo solar. Lleva la atención a la boca del estómago. Visualiza una luz amarilla, como el sol de la mañana. Siente tu firmeza y tu capacidad de elegir. Repite: “Puedo decidir con calma.” Di RAM, tres veces… Respira.
Corazón. Coloca una mano en el pecho si te agrada. Imagina una luz verde, o rosa si lo prefieres, que se expande como un espacio abierto. Piensa en alguien por quien sientes cariño y envíale un buen deseo. Luego dirige ese mismo deseo hacia ti. Repite: “Merezco cuidado.” Di YAM, tres veces… Respira.
Garganta. Relaja la mandíbula, el cuello y los hombros. Imagina una luz azul clara, fresca, en la garganta. Piensa en algo verdadero que quieras decir. No hace falta decirlo hoy. Repite: “Puedo expresarme con respeto.” Di HAM, tres veces… Respira.
Tercer ojo. Lleva la atención al entrecejo. Imagina una luz índigo, profunda como el cielo antes de la noche. Observa lo que aparezca, sin perseguirlo. Repite: “Puedo escuchar mi intuición con curiosidad.” Di OM, tres veces… Respira.
Corona. Lleva la atención a la coronilla. Imagina una luz violeta o blanca, difusa, sin forma. Suelta el esfuerzo. Permanece en silencio unos instantes. Repite: “Soy parte de algo mayor.” Quédate en quietud… Respira.
Regreso. Vuelve a la base. Siente de nuevo el apoyo de tu cuerpo. Mueve suavemente los dedos de las manos y los pies. Inhala profundo, exhala por la boca. Abre los ojos despacio. Antes de levantarte, agradece este tiempo que te diste.
Chakras y kundalini: ¿cómo se relacionan?
Según la tradición yóguica y tántrica, la kundalini es una energía espiritual, a veces descrita como la diosa Shakti, que reposa enroscada tres veces y media como una serpiente en la base de la columna, en Muladhara. Los chakras son las estaciones por las que esa energía asciende a lo largo del canal central (sushumna) hasta unirse con Shiva en Sahasrara. Sin kundalini, el sistema de chakras pierde su sentido original: los centros son el camino y la kundalini es la fuerza que lo recorre.
Qué significa kundalini
Kundalini viene del sánscrito kundalini, “la enroscada” o “la que tiene forma de anillo”. Según la Wikipedia en inglés, la palabra se relaciona con kundala, “anillo”, y con kunda, “cuenco”. Los especialistas la rastrean en textos tántricos como el Tantrasadbhava Tantra (siglo VIII), y en la tradición del Hatha Yoga se vuelve un término técnico hacia el siglo XV. En los Yoga Upanishads del siglo XVI ya es de uso común.
Cómo se describe el “despertar”
La literatura sobre el tema menciona dos grandes caminos. Uno activo, con respiración (pranayama), meditación, posturas y cerraduras energéticas (bandhas) bajo la guía de un maestro. Otro pasivo, por transmisión de alguien que ya tiene la experiencia (shaktipat). Las tradiciones coinciden en algo importante: se recomienda preparar antes el cuerpo y la mente, y contar con un maestro experimentado. Hay escuelas modernas, como el Kundalini Yoga que Yogi Bhajan difundió en Estados Unidos a partir de 1968, con técnicas y mantras propios, distintos del marco tántrico clásico y no exentos de polémicas. Si te interesa, infórmate bien sobre cualquier escuela o grupo antes de comprometerte.
Kundalini, psicología y cautela
El psiquiatra suizo Carl Gustav Jung dio en Zúrich, en 1932, un seminario sobre el yoga kundalini, en el que usó sus símbolos para hablar de la individuación. Existe una edición en castellano de esas notas, La psicología del yoga Kundalini, de Editorial Trotta. Jung, según se cita, pensaba que el concepto servía sobre todo para describir las propias experiencias del inconsciente.
Por otro lado, la literatura psiquiátrica ha descrito casos de personas con prácticas espirituales intensas que desarrollan malestar significativo, a veces llamado “síndrome de kundalini”. Algunos profesionales que desconocen el contexto cultural pueden confundir una crisis espiritual con un episodio psicótico. Por eso, si una práctica de respiración o meditación te produce ansiedad intensa, insomnio persistente, sensaciones físicas que te asustan o dificultad para distinguir lo real, detente y busca apoyo profesional. Lo retomamos en las notas de seguridad. Más adelante tendremos también un artículo propio sobre kundalini.
Lo que la ciencia dice y no dice sobre los chakras
La ciencia no ha demostrado que los chakras existan como estructuras medibles del cuerpo, y no hay una forma aceptada de detectarlos. Lo que sí tiene investigación son prácticas que suelen acompañarlos, como la meditación, la respiración lenta y el yoga, con resultados que varían según el estudio. Conviene separar muy bien las dos cosas.
Lo que no hay
- No hay medición aceptada. Según un artículo de la revista Discover (Sara Novak, diciembre de 2021), no existe una forma científicamente significativa de medir los chakras. La psicóloga Shamini Jain, citada allí, explica que esos intentos casi no se han hecho desde 1978.
- El intento más citado fue en los años setenta. El mismo artículo señala el trabajo de Valerie Hunt en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), que usó electrodos en puntos del sistema de chakras, como el más sólido hasta hoy. La energía de los chakras no se ha detectado, y la línea de investigación no tuvo continuidad.
- La relación con las glándulas es occidental. Asociar el chakra raíz con las glándulas suprarrenales o la corona con la glándula pineal es una propuesta del siglo XX. Jain la califica, según ese artículo, como un punto de vista occidental sin datos que lo demuestren.
- La relación con los plexos nerviosos es una analogía. Los plexos existen, por ejemplo el plexo celíaco, pero que un chakra “corresponda” a uno de ellos es una comparación que hicieron autores occidentales desde el siglo XIX, no una observación anatómica.
- La Wikipedia en inglés resume el estado general así: no hay evidencia científica de que existan, y estudiosos como Edwin Bryant consideran que la fisiología de chakras, nadis y kundalini es “completamente periférica” al yoga clásico.
Lo que sí hay
Los chakras como tales no se han probado, pero algunas prácticas que se usan para trabajar con ellos sí se han estudiado, aunque con matices:
- Meditación y atención plena. El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral de Estados Unidos (NCCIH) reporta que los enfoques de atención plena han mostrado beneficios para la ansiedad, el estrés y la depresión, y posibles ayudas para el sueño. También aclara que gran parte de la investigación es preliminar o de baja calidad, y que pocos estudios dieron seguimiento más allá de dos meses.
- Yoga. Según NCCIH, la evidencia es más sólida para el dolor lumbar (con beneficios leves) y parece prometedora para dolor de cuello, dolores de cabeza y osteoartritis de rodilla. Para estrés y sueño, hay posibles beneficios. La investigación es muy variable porque hay muchos estilos de yoga.
- Un efecto de la atención. Cuando diriges la atención a una zona del cuerpo, es razonable que te relajes y te sientas más presente. Lo que no se sabe es si el “chakra” aporta algo más que la propia atención y la calma.
Reiki y chakras
El Reiki es una práctica japonesa nacida en la década de 1920. Según la Wikipedia en español, Mikao Usui comenzó a enseñarlo en 1922, tras una experiencia en el monte Kurama, cerca de Kioto. La palabra combina rei (“espíritu”, “sagrado”) y ki (“energía vital”). Su origen es japonés, no del sistema de chakras de la India, aunque algunos practicantes occidentales lo combinan con los chakras hoy. El NCCIH señala que el Reiki no ha demostrado con claridad ser eficaz para ningún problema de salud, que la mayoría de los estudios son de baja calidad y con resultados inconsistentes, y que no hay evidencia científica de que exista el campo de energía en que se basa. No se le han atribuido efectos dañinos. Si te gusta, puedes vivirlo como un momento de descanso y cuidado, sabiendo esto. Tenemos previsto un artículo propio sobre Reiki.
Mitos sobre los chakras
Los mitos más comunes sobre los chakras son que son una idea hindú antigua en su forma actual, que los colores del arcoíris vienen de los textos clásicos, que existen físicamente o se pueden “ver” con instrumentos, y que un chakra bloqueado explica una enfermedad. Aquí los ordenamos uno por uno.
| Mito | Lo que sí sabemos |
|---|---|
| “El sistema de 7 chakras con colores del arcoíris tiene miles de años.” | Los chakras tienen siglos de historia en la India, pero los colores del arcoíris y la lista de cualidades se unieron en Occidente, según Kurt Leland, en 1977. |
| “Todos los textos de la India hablan de siete chakras.” | Hay sistemas de 4, 5, 6, 8 y más. El modelo de seis más uno procede sobre todo del Sat-Chakra-Nirupana, del siglo XVI. |
| “Cada chakra corresponde a una glándula.” | Es una asociación occidental de la década de 1920. No aparece en los textos clásicos y carece de respaldo científico. |
| “Los chakras se pueden medir o fotografiar.” | No existe un método científico aceptado. Ningún aparato comercial que prometa “ver” los chakras ha demostrado hacerlo. |
| “Un chakra bloqueado causa enfermedades.” | No hay evidencia. Es una metáfora. Para cualquier malestar físico, consulta a un profesional de la salud. |
| “Abrir los chakras de golpe es bueno.” | Las propias tradiciones piden preparación y guía. Hacerlo de forma intensa y sin acompañamiento puede resultar abrumador. |
| “Una piedra o pulsera equilibra tus chakras.” | No hay evidencia de que lo haga. Puedes usarlas como recordatorio simbólico, si te gusta, sabiendo que es eso. |
| “Reiki y chakras son lo mismo.” | Son tradiciones distintas: el Reiki es japonés (siglo XX) y los chakras provienen de la India. Hoy algunas personas los combinan. |
| “Los chakras de Naruto son los chakras del yoga.” | En el anime y manga Naruto, el chakra es una energía de ficción con sus propias reglas. Comparte la palabra, no el sistema. |
Notas de seguridad al trabajar con chakras
Trabajar con chakras mediante respiración suave, meditación y movimiento es, en general, de bajo riesgo para la mayoría de las personas, pero hay precauciones que conviene respetar. Esta guía no es consejo médico ni psicológico.
- No reemplaza la atención médica. Si tienes dolor, ansiedad persistente, tristeza profunda, problemas de sueño o cualquier síntoma físico, consulta primero a un profesional de la salud. El NCCIH recomienda no usar meditación para sustituir la atención convencional ni para retrasar una consulta.
- La meditación no siempre es plácida. El NCCIH menciona una revisión de 2020 que encontró que cerca del 8 % de los participantes reportó algún efecto negativo, sobre todo ansiedad y depresión, una cifra similar a la de las terapias psicológicas. Si te ocurre, baja la intensidad, acorta las sesiones o pausa.
- Evita las respiraciones forzadas. Retenciones largas, hiperventilación o ritmos intensos pueden causar mareo o ansiedad. Los principiantes deben ir despacio, según NCCIH.
- Cuida tu cuerpo en el yoga. Las lesiones más frecuentes son esguinces y distensiones. Evita posturas extremas como parada de cabeza, parada de hombros o loto al empezar. Si tienes lesiones de rodilla, cadera o columna, hipertensión severa, glaucoma o problemas de equilibrio, pregunta antes a tu profesional de salud.
- Embarazo. Según NCCIH, el yoga es en general seguro y beneficioso para la mayoría de las embarazadas con precauciones, pero conviene una evaluación médica previa, evitar el yoga caliente y las posturas que obligan a estar mucho tiempo inmóvil o boca arriba.
- Trauma y salud mental. Si has vivido experiencias difíciles, las prácticas de atención al cuerpo pueden remover cosas. Busca a un terapeuta y a instructores con formación, y avísales.
- Cuidado con las promesas. Desconfía de quien cobre mucho por “desbloquear” tus chakras, prometa curas, te pida dejar tu tratamiento o te aísle de tu entorno. Un buen maestro no te hace dependiente.
- Kundalini pide más cautela. Las prácticas intensas de kundalini se recomiendan, en la propia tradición, solo con guía experimentada y preparación previa. Si algo te asusta o te desorienta, detente y busca apoyo profesional.
- En una crisis, busca ayuda inmediata. Si tienes pensamientos de hacerte daño o de dejar de vivir, comunícate con los servicios de emergencia o con una línea de ayuda de tu país.
Los chakras en el mundo hispano
En español, “chakra” y “chacra” conviven, y esa convivencia produce confusiones que casi no existen en inglés. “Chacra” es también una palabra andina muy anterior: viene del quechua chakra y nombra una pequeña finca o parcela de cultivo. Esta sección reúne lo que le pasa al tema cuando se vive y se busca en español.
¿Se escribe chakra o chacra?
Ambas formas se encuentran en libros, artículos y buscadores. “Chakra” es la transcripción más cercana al sánscrito y es la preferida en muchos materiales de yoga. “Chacra” es la grafía hispanizada y se ve a menudo en medios de otros países de la región. El plural más habitual es “chakras” o “chacras”. Si buscas información, prueba con las dos. Nosotros usamos “chakra” por cercanía con el sánscrito y para evitar confusiones con la otra palabra.
La chacra andina: una palabra, dos mundos
Según la Wikipedia, “chacra” es un término andino tomado del quechua chakra, que significa granja, campo agrícola o tierra sembrada. Se refiere a una parcela pequeña, a menudo en las afueras de una ciudad, que produce alimento. Hay también variantes como “chajra” o “chagra”, y en portugués la palabra pasó como “chácara”, común en Brasil. Es una coincidencia curiosa que “chakra” se escriba igual en quechua y en sánscrito, con significados distintos: una es el campo, la otra la rueda. No tienen relación entre sí. Si lees “la chacra” en un texto sobre agricultura andina, no habla de energía sutil.
La chakana andina no es un chakra
Otra confusión frecuente es con la chakana (o chacana), el símbolo andino de la cruz escalonada de doce puntas, con un círculo central. Según la Wikipedia en español, en quechua la palabra se glosa como “escalera” u “objeto que sirve de puente”, y se asocia con la Cruz del Sur, que el 3 de mayo se ve como una cruz perfecta, fecha celebrada como fiesta de la Chakana. Es un símbolo de la cosmovisión andina, ligado al tiempo agrícola y a la unión de opuestos: tierra y cielo, lo humano y lo superior. No tiene que ver con los chakras de la India. Esa misma fuente advierte que algunas afirmaciones populares sobre la chakana (por ejemplo, que codifica el número pi) están pobremente respaldadas, y que algunos estudiosos la consideran, en parte, una “tradición inventada”. Es un buen ejemplo de por qué conviene verificar.
Libros clásicos y ediciones en español
Si quieres leer más allá de internet, hay dos ediciones verificables en español relacionadas con el tema:
- El poder serpentino, de John Woodroffe (Arthur Avalon), publicado por Editorial Kier en Buenos Aires en 1995, de 389 páginas. Es la edición en español de la obra que acercó el Sat-Chakra-Nirupana a Occidente, aunque hoy puede estar descatalogada y tendrás que buscarla en librerías de segunda mano.
- La psicología del yoga Kundalini: notas del seminario impartido en 1932, de Carl Gustav Jung, publicada por Editorial Trotta. Es útil para entender cómo un psiquiatra occidental interpretó los símbolos de los chakras, no para aprender prácticas.
Lo que más se pregunta en español
Las búsquedas en español muestran qué le interesa a quien llega al tema. Muchas personas escriben “chakras y colores”, “qué son los chakras”, “cuántos chakras hay”, “cómo alinear los chakras”, “chakras y emociones” o “pulsera de 7 chakras”. Varias de esas preguntas ya tienen respuesta arriba. Sobre las pulseras, collares y piedras: son objetos que mucha gente usa como recordatorio de su práctica, y puede ser algo bonito y personal. Lo que no existe es evidencia de que una piedra “equilibre” un chakra, así que conviene tomarlas como un símbolo y no como un tratamiento. Otras búsquedas frecuentes, como “chakras y enfermedades”, merecen una respuesta clara: los chakras no son una herramienta de diagnóstico médico.
También es común mezclar los chakras con tradiciones de Latinoamérica, como las limpias o el temazcal en México, o las ceremonias andinas. Son prácticas con su propia historia, su propio lenguaje y su propia comunidad. No forman parte del sistema de chakras, y tratarlas como si fueran lo mismo borra lo que cada una tiene de particular. Puedes respetar y practicar varias, sabiendo de dónde viene cada una.
Mini glosario en español
| Término | Significado | Nota |
|---|---|---|
| Chakra (chacra) | “Rueda” en sánscrito: centro de energía sutil. | En quechua, “chacra” es un campo de cultivo. |
| Prana | Fuerza vital que, según la tradición, recorre el cuerpo. | También se traduce como “aliento vital”. |
| Nadi | Canal por el que circula el prana. | Los principales son Ida, Pingala y Sushumna. |
| Sushumna | Canal central a lo largo de la columna. | Por él asciende la kundalini. |
| Kundalini | “La enroscada”: energía latente en la base de la columna. | Se asocia con Shakti. Requiere cautela. |
| Bija | “Semilla”: sílaba sonora de cada chakra (LAM, VAM, RAM, YAM, HAM, OM). | Es una forma de mantra corto. |
| Mantra | Sonido o frase que se repite en meditación. | Hay un artículo propio previsto sobre mantras. |
| Yantra | Diagrama geométrico que representa un centro o deidad. | Cada chakra tiene el suyo. |
| Bandha | “Cerradura” energética en el yoga. | Mula Bandha se vincula con Muladhara. |
| Cuerpo sutil | Anatomía simbólica de canales y centros. | No es el cuerpo anatómico. |
Cómo se pronuncian
En sánscrito, la “ch” de chakra suena igual que en español. Por eso “chakra” se lee naturalmente como “chá-kra”, con el acento en la primera sílaba. Los sonidos semilla se pronuncian tal como se escriben, con una “m” final cerrada, algo así como “lam”, “vam” o “ram”. La “h” de HAM es aspirada, un poco más suave que la “j” del español. Y OM se dice “ooom”, alargando la vocal y cerrando con labios suaves. No hay una pronunciación “perfecta”: lo que cuenta es la vibración tranquila y el respeto con que lo hagas.
Qué pueden significar los chakras para quien busca hoy
Para quien busca hoy, los chakras pueden ser un mapa para mirar tu vida con más atención, no un dogma que haya que creer. Las siguientes ideas son invitaciones. Toma las que te resuenen y deja el resto.
Tal vez te sirva la imagen de que una vida entera cabe en siete preguntas amables. ¿Me siento seguro? ¿Estoy disfrutando? ¿Tengo voz para decidir? ¿Estoy dando y recibiendo cariño? ¿Estoy diciendo mi verdad? ¿Escucho mi intuición? ¿Hay algo en mi vida que me da sentido? Puedes hacerte esas preguntas sin ningún sistema, y el mapa de los chakras simplemente las ordena de abajo hacia arriba, de lo más concreto a lo más abierto.
Quizá también te acompañe la idea de que lo espiritual no está separado del cuerpo. Los textos tántricos pusieron el cuerpo en el centro del camino, y eso invita a cuidar el descanso, la respiración, la comida y el movimiento como parte de una vida con sentido. Y si en algún momento una práctica te ayuda a calmarte, qué bueno, agradécelo sin hacer de ello una obligación.
Una nota de honestidad. Los chakras, tal como se presentan hoy, son el resultado de muchos siglos y muchas manos: textos de la India, teósofos, terapeutas del color, maestros de yoga y autores de la Nueva Era. Eso no los invalida, solo nos recuerda que ninguna voz tiene la última palabra, tampoco la nuestra. Tú puedes observar qué te funciona, qué te inquieta, y qué prefieres dejar. Como en todas las tradiciones que respetamos en Next Level Soul, el poder para decidir cómo vivir tu espiritualidad está en ti.

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Preguntas frecuentes
¿Qué son los chakras y para qué sirven?
Los chakras son, en las tradiciones yóguicas y tántricas de la India, centros de energía sutil situados a lo largo de la columna, desde la base hasta la coronilla. Sirven, según esas tradiciones, como puntos de concentración para la meditación y el camino espiritual. Hoy muchas personas los usan como un mapa simbólico para la atención, no como una herramienta médica.
¿Cuáles son los 7 chakras y dónde están?
De abajo hacia arriba: Muladhara (raíz, base de la columna), Svadhisthana (sacro, bajo vientre), Manipura (plexo solar, encima del ombligo), Anahata (corazón, centro del pecho), Vishuddha (garganta), Ajna (tercer ojo, entrecejo) y Sahasrara (corona, parte alta de la cabeza). Es el esquema más difundido, pero no el único.
¿Cuál es el significado de los colores de los chakras?
En el modelo occidental moderno, los colores van del rojo (raíz) al violeta (corona), siguiendo el arcoíris, y se asocian con temas como seguridad, placer, voluntad, amor, expresión, intuición y conciencia. Según el investigador Kurt Leland, esa combinación de colores y cualidades se consolidó en 1977 y no proviene de los textos antiguos de la India.
¿Los chakras existen científicamente?
No hay evidencia científica de que los chakras existan como estructuras medibles del cuerpo, y no hay un método aceptado para detectarlos. Son un concepto espiritual y simbólico de la tradición yóguica. Lo que sí se ha estudiado, con resultados variables, son prácticas como la meditación, la respiración lenta y el yoga, por separado.
¿Cuántos chakras hay en el cuerpo humano?
Depende de la tradición. Los textos de la India y del Tíbet describen desde cuatro hasta más de cuarenta chakras, y se habla simbólicamente de 88,000. El modelo más popular cuenta siete principales: seis a lo largo de la columna y uno en la coronilla. Algunos autores modernos añaden otros, que no vienen de los textos clásicos.
¿Cómo se alinean o equilibran los chakras?
“Alinear los chakras” es una expresión de la Nueva Era. En la práctica suele significar dirigir la atención a cada zona del cuerpo con respiración suave, movimiento, un sonido semilla y visualización, de abajo hacia arriba. Es un ejercicio de atención, no un tratamiento, y no sustituye la ayuda de un profesional de la salud cuando la necesitas.
¿Qué es el chakra raíz?
El chakra raíz, o Muladhara, es el primer chakra, situado en la base de la columna. Su nombre significa “soporte de la raíz”. Según la tradición, se asocia con el elemento tierra, el sonido semilla LAM y cuatro pétalos. En el modelo moderno se le atribuye el color rojo y temas como la seguridad, el cuerpo y la pertenencia.
¿Qué es el tercer ojo o chakra Ajna?
El tercer ojo es el nombre popular de Ajna, el sexto chakra, ubicado en el entrecejo. Ajna significa “mando” o “percibir”. Según la tradición tiene dos pétalos y se asocia con el sonido OM. En el modelo moderno se le da el color índigo y se relaciona con la intuición, la claridad mental y la visión interior.
¿Se escribe chakra o chacra?
Se ven las dos grafías. “Chakra” es la transcripción más cercana al sánscrito cakra, “rueda”, y es la más usada en materiales de yoga. “Chacra” es la forma hispanizada. Además, “chacra” es una palabra andina de origen quechua que significa campo de cultivo, un significado distinto sin relación con la energía sutil.
¿Qué relación hay entre los chakras y la kundalini?
Según la tradición, la kundalini es una energía espiritual enroscada como una serpiente en la base de la columna, en Muladhara. Los chakras son las estaciones por las que asciende a lo largo del canal central hasta unirse con lo divino en Sahasrara. Las prácticas intensas de kundalini se recomiendan solo con guía experimentada.
¿Cuáles son los mantras de los chakras?
Cada chakra tiene un sonido semilla (bija) en la tradición tántrica: LAM para la raíz, VAM para el sacro, RAM para el plexo solar, YAM para el corazón, HAM para la garganta y OM para el tercer ojo. Para la corona algunas escuelas usan OM y otras solo el silencio. Se repiten en voz baja o mentalmente.
¿Los chakras y el Reiki son lo mismo?
No. El Reiki es una práctica japonesa que Mikao Usui comenzó a enseñar en 1922, y los chakras provienen de los textos yóguicos y tántricos de la India. Hoy algunas personas combinan ambos. El NCCIH señala que el Reiki no ha demostrado con claridad ser eficaz para ningún problema de salud.
¿Es seguro meditar con los chakras?
Para la mayoría de las personas, la meditación suave, la respiración tranquila y el yoga con un instructor calificado son de bajo riesgo. Aun así, algunas personas reportan ansiedad u otros efectos incómodos. Evita respiraciones forzadas, ve despacio y consulta a un profesional de la salud si tienes una condición médica o emocional, o si estás embarazada.
Fuentes y lecturas adicionales
- Chakra, Wikipedia en español
- Chakra, Wikipedia (inglés): historia, textos y crítica
- Chakra, Encyclopaedia Britannica
- The Rainbow Body: How the Western Chakra System Came to Be, Kurt Leland, Quest, Theosophical Society in America
- Kundalini, Wikipedia (inglés)
- Kundalini, Wikipedia en español
- The Science Behind Your Chakras, Sara Novak, Discover Magazine
- Meditation and Mindfulness: What You Need To Know, NCCIH (NIH)
- Yoga: Effectiveness and Safety, NCCIH (NIH)
- Reiki, NCCIH (NIH)
- Reiki, Wikipedia en español
- Chakana, Wikipedia en español
